Visitar la Sagrada Família
Uno de los inequívocos símbolos
de la ciudad de Barcelona es la fastuosa e impresionante Sagrada
Familia, obra que habla del espíritu arquitectónico
y el diseño de una ciudad cada vez más comprometida
y famosa por su estética. El Templo Expiatorio de la
Sagrada Familia es la obra maestra de Gaudí, el máximo
exponente de la arquitectura modernista catalana. Todavía
en construcción, la iglesia se mantiene como el fiel
ejemplo de la perseverancia y el esfuerzo humano.
Cuando Gaudí tenía 31 años,
en 1883, recibió el encargo de continuar las recién
iniciadas obras del templo de la Sagrada Familia, tras el
abandono de Francesc de Pala del Villar, a consecuencia de
los desacuerdos de éste con la asociación fundacional
del templo. Al hacerse cargo Gaudí del proyecto, lo
modificó por entero (salvo la parte ya construida de
la cripta) imprimiéndole su estilo peculiar. Durante
los restantes 43 años de su vida trabajó intensamente
en la obra, los últimos 15 años de forma exclusiva.
Esta dedicación tan intensa tiene su explicación,
además de la magnitud de la obra, por el hecho de que
Gaudí definía muchos aspectos a medida que la
construcción avanzaba, en lugar de haberlos concretado
previamente en sus planos e instrucciones. Por ello su presencia
personal en la obra era de gran importancia.
A medida que la fachada del Nacimiento iba
creciendo, el estilo se hacía más fantástico.
Parecen nidos de termitas o castillos de arena. En su cúspide
hay ornamentos cubiertos de cristal de murano, de vivos colores.
Además, existen en las torres numerosos elementos decorativos
de diseño complejo y original, que algunos consideran
influido por la corriente del Art Nouveau. Solo una de sus
torres llegó a ver coronada Gaudí antes de su
fallecimiento, la de San Bernabé.
Actualmente hay ocho torres construidas,
las correspondientes a las fachadas del Nacimiento y de la
Pasión. Los planes y visión de Gaudí
para su obra en el proyecto inicial, que todavía hoy
se mantiene, conformaban un total de 18 torres. Las 12 más
bajas, entre las que se encuentran las ocho ya construidas,
corresponden a las tres fachadas, y están dedicadas
a los apóstoles. Cuatro, de superior altura, a los
evangelistas. Sobre el ábside, de mayor diámetro,
a la Virgen María y la más alta que remata todo
el templo, estará dedicada a Jesucristo. El criptograma
de la Fachada de la Pasión es uno de los motivos más
populares. Se trata de un enigmático cuadrado con 16
cifras que permiten hacer 310 combinaciones diferentes sumando
siempre 33: la edad de Cristo en el momento de su muerte.
Las más recientes previsiones calculan
que se podría llegar a finalizar dentro de unos 30
años, una fecha que se aproxima al 2026.
Már articulos y contenidos: Conocer
Gaudí - Info
- Teleférico
Montjuïch